Las voces de los que no tienen voz

Resonando en Radio Fenix - 1330 AM Montevideo Uruguay
Todos los lunes de 21 a 22 hrs

domingo, 22 de octubre de 2017

UPM 2 NO HAY NEGOCIACIÓN: HAY ENTREGA

Resultado de imagen para montes de eucaliptus en uruguay
Planta UPM Uruguay (foto de LaRed21)

El miércoles pasado compartimos mesa redonda con Carmen Sosa (comisión de defensa del agua y la vida) y Fernando Isabella (Oficina de Planeamiento y Presupuesto, dirección que se ocupa de la planificación hasta 2050). El tema era UPM 2 y temas conexos, como desarrollo y medio ambiente. 
Más de 60 personas, casi todos jóvenes estudiantes, asistieron.
En un momento aproveché la presencia de este "planificador" para preguntarle concretamente si había algún límite planteado para la plantación de montes de eucaliptus para celulosa. Hay más de 4 millones de hectáreas de prioridad forestal. Su respuesta (más o menos textual) "eso no lo decidimos nosotros, le corresponde al ministerio de ganadería". De más está decir que eso es incorrecto; esos temas no pertenecen a un ministerio concreto. Se dirimen al más alto nivel político y tienen que ver, precisamente, con la planificación estratégica. Evidentemente la respuesta real, que no se va a decir porque es demasiado violenta, es: SE VA A PLANTAR MIENTRAS VENGAN INVERSORES DISPUESTOS A HACERLO.
Para que tengan una idea: el millón, aproximadamente, de hectáreas ya plantadas con eucaliptus con destino a celulosa puede abastecer completa o casi completamente a las dos plantas existentes más la que se construiría sobre el Río Negro. Hablamos de una producción de algo más de 5 millones de toneladas anuales de celulosa. Utilizarían unos 20 millones de metros cúbicos de rolos de eucaliptus y chips de madera.
Si se llegan a plantar los más de 4 millones de hectáreas de prioridad forestal se podrían construir unas 7 plantas más de celulosa capaces de producir 2 millones de celulosa cada una. Las existentes Montes del Plata y UPM producen 1,3 millones de toneladas cada una. Haría falta que alguien, en el parlamento, la prensa o donde sea haga la misma pregunta. Tal vez alguien del gobierno se digne responder. Quienes quieran ver el video que filmaron el Muerto y Pablo (Felicitaciones y gracias)....
Son varios videos, ponemos el link con la página del "Muerto"


lunes, 25 de septiembre de 2017

Mesa redonda "Bancarización y privatización"

La llamada "inclusión financiera" es una política impulsada por el Banco Mundial. El gobierno del Frente Amplio se jacta de impulsar esta política que favorece a la banca. 
En el contexto de esta "bancarización obligatoria", el gobierno viene impulsando el achique y desguace del Banco de la República, privatizando áreas y tareas, al tiempo que cierra dependencias y deja a sectores de la población sin servicios bancarios.
Hoenir Sarthou ha escrito y criticado la llamada "bancarización", en tanto Samuel Blixen viene denunciando lo que caracterizó como el "desguace" del BROU. Ambos analizarán, junto a Rafael Fernández, este proceso de entrega a la banca internacional.
La mesa redonda se realizará en la sede central del Partido de los Trabajadores, en la calle Agraciada esquina San Martín.
AGRADECEMOS DIFUNDIR ESTE EVENTO!!
Vení a debatir!!

Proyección de la película: Chávez Infinito


lunes, 11 de septiembre de 2017

LOS MOLINOS DE VIENTO DE UTE (PARTE 2)




CONTABILIDAD DE LA INVERSIÓN PÚBLICA

Autor: William Yohai
27 de agosto de 2017

En nuestro último trabajo analizábamos las ganancias privadas resultado de la privatización de la generación de energía eólica. Nuestra estimación: ganancias anuales por cerca de 125 millones de dólares. En 20 años 2.500 millones.
En dicho cálculo no entraban las que perciben los privados que, asociados bajo distintas modalidades a UTE, integran parques que figuran en la lista de estos como pertenecientes al ente estatal. Es aún más difícil cuantificar estas ganancias  que las que presentamos antes y que corresponden a los parques con contrato PPA (contrato de compra de energía) y que obligan a UTE a comprar toda la que estos molinos generan durante 20 años.
No hemos contabilizado aquí, además, otro fenómeno negativo: UTE paga (durante esos 20 años) cantidades de dinero que permiten a privados invertir (utilizando generalmente crédito con garantía estatal), amortizar la inversión, mantenerla operativa y renovar los equipos, ganar dinero y, además, conservar la propiedad de las instalaciones.
UTE gasta pero no se queda con otra cosa que la parte de la energía generada que efectivamente necesitará en cada momento. Gran parte, variable, del total generado no será utilizado por ella.
Fernando Esponda y Jorge Molinari[1] han analizado (trabajo citado en nuestra publicación anterior) los porqué de esta elección de UTE.
De acuerdo a la evidencia que nos presentan, el origen de tal decisión por parte del Estado Nacional estaría en un tema contable.
Cuando una empresa, (pública o privada, tanto da) invierte, el monto se contabiliza como tal. No como un gasto. El resultado de la inversión en relación a los activos y pasivos (recordemos que activo-pasivo=capital según la ecuación básica de la contabilidad) es aproximadamente neutro. Por un lado sale dinero (ya sea a partir del que la empresa dispone o, más frecuentemente, a partir de un crédito bancario o de otro tipo); por otro lado ese dinero tiene una contrapartida en el balance: el ingreso del activo que fue adquirido en la contabilidad.
El activo ingresado se irá integrando, como pérdida a lo largo del tiempo de acuerdo a la duración estimada del mismo.
Una “recomendación”, más bien orden, del Fondo Monetario Internacional de 1986 instruía a los estados a cambiar esto. Se trataba de contabilizar la inversión pública totalmente como gasto en el momento de ejecutar la misma. Dicho gasto pasaba, al mismo tiempo, a integrar el balance fiscal. O sea aumentaba el déficit fiscal crónico que la mayoría de los estados arrastran desde que existen.
Los estados quedaban así entrampados en una disyuntiva de hierro: o invertían, aumentando así su déficit y complicando sus posibilidades de acceso al crédito, o no lo hacían, condenando a los países a constreñir  el desarrollo de obras de infraestructura de todo tipo, carreteras, ferrocarriles, centrales eléctricas, etc.
Para zafar de este dilema de hierro, profundamente recesivo y retrógrado, surgen, también recomendados por los multilaterales de crédito, una serie de mecanismos que, de hecho, conducen a la privatización de empresas de servicios públicos: las hoy tan mentadas PPP. Participaciones Público Privadas que implican privatización de los servicios con el agregado de beneficio para privados: los riesgos de mercado u otro tipo los asume el Estado.
Los PPA de UTE son una forma de este tipo de mecanismos.
Lo más interesante es que el mismo FMI emitió en 2001 documento que revertía lo planteado en 1986. Allí se recomendaba volver a contabilizar la inversión pública tal cual siempre se había hecho y como hemos descrito más arriba.
Sin embargo, Uruguay ha tomado preferentemente el camino recomendado en 1986. Tal sucede con la generación eólica, la cárcel que se inaugurará próximamente en Punta Rieles, el mantenimiento de infraestructuras escolares, etc. La remodelación del Hospital de Clínicas por esta vía fracasó por oposición de los sectores que cogobiernan la UDELAR.
ANCAP adoptó por su lado un criterio distinto para las inversiones que realizó los últimos años. De allí surge el déficit del que tanto se habla estos días. Más allá de los errores (y horrores) que parecen haberse cometido por el ente al llevar adelante estas inversiones, nos queda la impresión de que la saña con que prensa, oposición política e incluso sectores del partido de gobierno exhiben con lo realizado por aquella tienen mucho que ver con esta confrontación de visiones en la contabilidad de la inversión pública.
El método PPP (o PPA en el caso de UTE) termina ocultando las obligaciones que el Estado asume cuando invierte. En el caso de ésta valoramos la correspondiente a los contratos PPA vinculados a los parques eólicos en 4.550 millones de dólares. Cifra que coincide con la estimada por los autores citados. Si se le agregan las demás  obligaciones asumidas por UTE en 20 años (biomasa principalmente por las plantas de celulosa, asociaciones en parques eólicos, fotovoltaica) el total de los pagos comprometidos asciende a 7.000 millones. Comparémoslo con el total de la deuda pública bruta que informa el BCU incluyendo intereses: 49.279 millones de dólares. Dicho de otra forma bajo el manto del mecanismo PPA; UTE está escondiendo un 14% del total de la deuda pública.
Esponda y Molinari calculan cuánto se hubiera incrementado el déficit fiscal si la inversión en generación eólica se hubiera realizado directamente por UTE y contabilizado según los criterios FMI de 1986. La cifra suma varios enteros porcentuales lo que hubiera elevado dicha variable a niveles posiblemente incomptatibles con la actual calificación del riesgo de la deuda pública uruguaya dentro del grado inversor. Si se hubiera contabilizado según los criterios FMI 2001 los números del déficit no hubieran variado significativamente. Sí lo hubieran hecho los que informa el BCU en el rubro deuda pública.
Ignoro que opinarían al respecto las temibles calificadoras de riesgo pero es evidente que la sostenibilidad real de la deuda sería mucho mayor de haberse invertido directamente a través de UTE. Por lo menos las ganancias privadas, no menos de 2.500 millones de dólares, no existirían como endeudamiento real.
En suma: 1) optar por el mecanismo PPA (una variante de las PPP) para llevar adelante la “revolución eólica uruguaya” cuesta a nuestra economía  sumas enormes de dinero. 2) Las razones para hacerlo parecen estar mucho más dentro de la órbita de una concepción ideológica neoliberal-privatizadora a ultranza que de razones económicas reales.









[1]      “La dimensión contable de la revolución eólica uruguaya”-Fernando Esponda y Jorge Molinari. Disponible en www.resonandoenfenix.blogspot.com   Allí se encuentran también las referencias a los documentos del FMI mencionados en este trabajo.

miércoles, 30 de agosto de 2017

LA DIMENSION CONTABLE DE LA REVOLUCION EOLICA URUGUAYA

Fernando Esponda, Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas, fesponda@ute.com.uy
Jorge Molinari, Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas, jmolinari@ute.com.uy

Resumen
Uruguay ha vivido en los últimos años un importantísimo cambio en su matriz eléctrica, pasando de una situación de déficit estructural de energía firme en los primeros años de este siglo a la posibilidad de exportar excedentes de energía en el presente. En este marco, el incremento significativo de la energía eólica ha alcanzado relevancia mundial. Un aspecto poco discutido de este proceso es la estrategia escogida para poder ejecutar esta gran inversión. ¿Por qué se tomó el camino de la inversión privada y las modalidades alternativas de inversión pública, pasando la inversión pública tradicional a ocupar un lugar marginal? El presente documento busca la respuesta a esta pregunta, más que en el área económica, en el área contable, en particular en la actual y controvertida relación entre inversión pública y déficit fiscal, que genera fuertes distorsiones en las decisiones de inversión pública y, por lo tanto, en la selección de las mejores opciones para concretar la inversión en
infraestructura.
Una revisión de este sesgo contable permitiría dar mayores posibilidades a la inversión pública en
infraestructura, en particular energética, algo particularmente importante en un panorama económico complejo como el actual. Asimismo, permitiría estructurar nuevos proyectos basados en las ventajas económicas de cada modalidad y en las virtudes intrínsecas de la inversión privada y de la inversión pública, así como en la adecuada complementación entre ambos sectores.

Palabras clave: Inversión pública, déficit fiscal, contabilidad pública

martes, 29 de agosto de 2017

LOS MOLINOS DE VIENTO DE UTE




Privatización, pérdidas sociales y ganancias privadas, deuda pública oculta y otras yerbas.



Autor: William Yohai (con el aporte de Fabiana López)

20 de agosto de 2017

Este trabajo es una estimación de la realidad. Los involucrados (públicos y privados) podrían suministrar la información exacta.
El País publicó estos días un  artículo en el cual relata los intentos de UTE para cobrarle a los dueños de FRIPUR la deuda que esta empresa mantiene con ella. El monto mencionado es relativamente menor[1], teniendo en cuenta el abultado agujero que dicha empresa le dejó al país.
El  párrafo final de dicho artículo atrajo nuestra atención: 
Kentilux —un parque eólico de 20 megavatios inaugurado en 2011— está en San José, y su construcción demandó US$ 20 millones. El 30% de este monto se cubrió con fondos propios, mientras que para el 70% restante se recurrió a un préstamo del Banco República (BROU).
Según la Central de Riesgos Crediticios del Banco Central (BCU), a fines de junio Kentilux tenía una deuda vigente (es decir, al día) de US$ 10,6 millones con una sola institución financiera: el BROU. Su calificación, en tanto, era 2A (deudor con capacidad de pago adecuada).
Por la energía, UTE paga todos los años a Kentilux alrededor de US$ 5 millones. El contrato firmado es a 20 años.”
Hace tiempo que venimos intentando conocer los números del negocio que representa la generación eólica en el país.
Al amparo de una cuestión netamente positiva: el cambio de parte de la matriz energética basada en energía fósil para una energía limpia y renovable como lo es la generación eólica, se ha profundizado la privatización  de la generación de energía eléctrica.
El País no informa la fuente de parte de los datos suministrados.
Los tomamos como correctos en espera de que eventualmente alguien los corrija.
Haciéndonos eco de los números del artículo de marras construimos un  cuadro[2] con el objetivo de aproximarnos a las ganancias anuales y en los 20 años del contrato de la empresa KENTILUX. Hicimos además una proyección de las  mismas al conjunto de la generación eólica privada que opera bajo dicha modalidad con UTE.

ALEGATO PÚBLICO DE UN TESTIGO. JORGE ZABALZA


De organizaciones clandestinas.


En su libro sobre Fernández Huidobro, María Urruzola se refiere al asesinato de Ronald Scarzella el 23 de abril de 1993. Este destacado dirigente del sindicato de base Juan Benzo y del Sindicato de Trabajadores de la Industria Química (STIQ) fue, al mismo tiempo, miembro del Comité Central del MLN (T) y de la dirección del Zonal 4 de Montevideo. Junto con Raúl Sendic y otras compañeras y compañeros organizaron el ‘Movimiento por la Tierra’. Radicado más tarde en La Paloma hacía fletes con un camión. Un día, gente con acento portugués lo contrató para un viaje y lo citaron en la rotonda Castillos. Allí fue que lo encontraron luego, asesinado con un tiro en la nuca, de rodillas, con las manos atadas atrás con alambre y encapuchado. Las características de su muerte hacen recordar a métodos usualmente empleados por el comando caza tupamaros en Uruguay y la Triple A en Argentina.