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domingo, 8 de abril de 2018

MESA REDONDA “ECONOMISTAS”: CONTRATO UPM-REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY




William Yohai
14 de marzo de 2018

RESUMEN EJECUTIVO DE LA PRESENTACIÓN

1) El contrato establece una serie de obligaciones que, en forma unilateral debe cumplir “ROU” (así se designa al gobierno uruguayo) para que, después que todas y cada una de ellas estén a juicio de UPM cumplidas, ésta inicie el proceso para llegar a la “DFI” (decisión final de inversión).
2) INVERSIÓN: UPM invertiría 2.000 millones de euros (unos 2.480 millones de dólares hoy)
     ROU invertiría: 903 millones de dólares (en adelante MMD) por concepto de compra obligatoria de energía producida por la planta. Destacamos que en los plazos planteados el país no necesitará esta energía. Esta obligación (explicitada en 72,5 MMD anuales que, descontados al 4,5% durante 20 años dan la cifra mencionada arriba) constituye, a nuestro entender un subsidio encubierto a la empresa.
Además ROU construirá un ferrocarril central (Montevideo-Paso de los Toros) moderno a su costo, que se estima en 700 MMD
ROU construirá un viaducto a la entrada del puerto de Montevideo cuyo costo (incluído un 15% de tolerancia) sería de 144 MMD. Esto se complementa con un nuevo puerto pesquero en Capurro: otros 103 MMD.
Hasta aquí la inversión cuantificable de ROU suma 1.850 MMD.
Falta determinar: inversión en otras obras de caminería, reforzamiento de las capacidades de DINAMA, “servicios externos” de asesoría ferroviaria que UPM contrata y deberá pagar ROU, dragado del puerto de Montevideo, etc.
La inversión cuantificada más arriba representa un 43% del total de la que necesitaría el proyecto.
3) Exención fiscal: no sólo la planta (que estará en zona franca) sino todo el proyecto forestal es completamente desgravado por una cláusula que obliga a firmar un Acuerdo de Precios Anticipados entre UPM y DGI que regulará los precios de transferencia de madera desde las plantaciones (que teóricamente deben pagar impuestos) y la zona franca. En suma una ZF de 250.000 (o más) hectáreas.
4) Se constituye un oligopolio gigantesco ya que UPM absorbería  tres empresas importantes (COFUSA, Forestal Río de los Pájaros y Elmadur). Las fusiones también estarán libres de impuestos.
5) GANANCIAS DE LA EMPRESA: de acuerdo a datos de múltiples fuentes relevados el costo de producción de la celulosa en Uruguay ronda los 300 dólares la tonelada. El precio internacional de la misma ha oscilado, desde 2000 hasta 2018, entre 400 dólares (punto más bajo en la crisis financiera de 2009) y 800 dólares la tonelada.
Se puede afirmar con casi certeza que las ganancias anuales de la empresa oscilarán entre un mínimo de 200 millones de dólares y un máximo de no menos de 1.000 millones.
Todo ello con pagos mínimos por concepto de cánones y algunos aportes al desarrollo tecnológico que no pasarán de 8 millones anuales.
6) EMPLEO: La forestación genera un total de aproximadamente 16.000 puestos de trabajo. De ellos casi la mitad están unidos a la industria (incluyendo la parte silvícola) de madera aserrada. Sólo la fabricación de muebles (que no goza de estas generosas exenciones y privilegios de todo tipo) da más de 3.000 empleos. La celulosa en todas sus fases emplea algo más de 9.000 personas. En su fase industrial (toda ella en zonas francas) trabajan menos de 1.200 personas.
Es difícil estimar cuántos empleos agregaría la nueva planta. Obviamente, dado que los árboles necesarios para suplirla de materia prima ya están plantados, y que sería de última tecnología (ahorradora de mano de obra) las proyecciones oficiales que aparentemente se basan en estudios pagados por la empresa constituyen una amplia sobreestimación.
Cabe reproducir aquí un artículo del contrato:
“2.4 Beneficios Indicativos ROU espera que los beneficios del Proyecto UPM podrían incluir los asuntos referidos en las Cláusulas 2.2. y 2.3. Dichos beneficios son únicamente indicativos y no
constituyen obligación o compromiso alguno para que UPM y el Proyecto UPM alcance dichos beneficios o resultados.”
7) La ley forestal vigente establece que más de 4.000.000 de hectáreas son de “prioridad forestal” y podrían, por tanto sembrarse con eucaliptus. Hasta ahora habría 1.150.000 Hás. Forestadas. La sustitución del ecosistema natural de pradera (modificado por el hombre) que predomina en nuestro país por vastas masas forestales plantea una serie de problemas ecológicos. Económicamente si bien en forma transitoria es posible que a terratenientes y, en particular a empresas vinculadas al negocio, les convenga ese proceso, con una visión de más largo plazo es muy probable que el resultado sea profundamente negativo para el país. Plantar árboles en la pradera es muy sencillo. Revertir ese proceso es sumamente costoso.
8) No podemos entrar aquí en otro tipo de consideraciones económicas de todo tipo ni mucho menos ambientales; nos parece sí imprescindible resaltar lo lesivo para la soberanía nacional que representa el conjunto de este instrumento, que se sintetiza en este artículo del mismo:

“4.3 Las Partes reconocen y acuerdan que la Decisión Final de Inversión de UPM sobre si procede o no con el Proyecto de Planta de Celulosa quedará sujeta a la sola discreción de UPM, aun cuando cada una de las Condiciones Necesarias hayan sido satisfechas y el Contrato Complementario haya sido suscrito.”

9) Para terminar, el contrato sí tiene una cláusula positiva:  4.5 Ninguna de las Partes incurrirá en responsabilidad alguna de cualquier naturaleza bajo o en relación con este Contrato antes de la Fecha DFI (inclusive con respecto a cualquier incumplimiento de obligaciones).”
Nos queda la esperanza de que, en algún momento próximo, prime la lucidez y la consciencia del interés nacional y se deje sin efecto esta aberración.

De las cifras proporcionadas más arriba nos hacemos responsables, más allá de que este documento ha sido redactado bajo apremio de tiempo. Las fuentes de las mismas esperamos poder publicarlas próximamente en www.resonandoenfenix.blogspot.com


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